“Los hombres son dueños de su propio destino. Siempre pueden cometer los mismos errores. Siempre pueden huir de todo lo que desean y que la vida, generosamente coloca ante ellos.
O pueden entregarse a la Providencia Divina, tomados de la mano de Dios, y luchar por sus sueños, aceptando que ellos siempre llegan en la hora adecuada”

jueves, 10 de julio de 2008

ARQUETIPOS


Hablando de mujeres y necesidades, a lo largo de mi vida he descubierto que casi la totalidad de las mismas se corresponde con uno de los siguientes arquetipos, si bien es cierto que el grado de pertenencia es variable y que muchas podrían encajar en dos de los grupos o pasar de uno a otro en un momento crucial de su vida. Veamos:
La Virgen, es la que va de independiente emocional y en teoría evoluciona afrontando sola los desafíos. Suele verse a sí misma por encima de los demás, nutríendose de los desaires que da a sus "víctimas" que le confieren un falso "valor", que de otro modo le sería imposible conseguir ya que difícilmente destaca en nada. Le cuesta encontrar pareja por que nadie le parece suficientemente bueno y cuando lo hace, lo trata como un objeto sirviendose de él como pieza clave para sus fines. Se comporta y comunica de forma fría y carente de pasión ya que "amar"es su asignatura pendiente, aunque por supuesto jamás lo reconozca disfrazando su "carencia" de virtud.
La Martir, se realiza a si misma a través del dolor, el sufrimiento y la entrega a otros, este arquetipo que debido a su naturaleza insana es facilmente traspasado de madre a hija, en realidad oculta una clara tendencia masoquista, dónde sólo la humillación y el dolor le hace sentirse viva, es lo que "le pone". El papel de víctima es su mejor apuesta, así que como pareja siempre da con algún maltratador, sobre todo del tipo psicológico, aunque puede llegar a ser muy sofisticada y de no hallarlo convertir al disponible (intercambiando momentaneamente el papel de víctima a verduga) a base de forzar sistuaciones límite de toda clase: ofensas sistemáticas, comunicación paradógica, o falta absoluta de demostraciones de afecto, que provoquen algún tipo de agresión, abandono temporal, infidelidad etc... .
La Santa, cuya razón de vida se basa en dar sin recibir nada cambio. Suele regalar fuera lo que escatima en casa. A menudo su bondad se debe a su, no "excesivamente brillante" inteligencia y trás sus ofrendas se esconce una patética busqueda de aceptación social "ser alguien, tener un lugar". Es codependiente, mentalmente débil y terriblemente aburrida. Ni que decir tiene que su medio de comunicación es el chantaje emocional, por lo que una falsa enfermedad (sobre todo mental leve) es una opción de vida. Se deja querer y aparentemente ella "quiere a todos" pero de la única forma (light) que le permite sus apagados y dispersos sentimientos.
Y por fín, la Bruja que justifica su existéncia buscando el placer completo e ilimitado. Hedonista, intuitiva y creativa por naturaleza, sabe como nadie ver lo mejor de cada persona y situación, disfruta y bendice cada pequeña satisfacción que se le ofrezca. Como su misión en la vida es obtener y retener la felicidad el máximo de tiempo posible, es un claro ejemplo de que el "fín justifica los medios" pues no duda en usar su mejor herramienta: la voluntad, para el logro de sus objetivos o el control de situaciones adversas. No acepta nada impuesto, ni siquiera por las leyes naturales, sabe que todo se supera y se transforma. Su entusiasmo le permite asumir grandes riesgos, no conoce el desaliento y tiene la imperiosa necesidad de participar activamente en el fluir del mundo y los acontecimientos que le atañen. El amor, es sin duda su gran imprescindible, es el motor que la guía y hacer crecer y aquel que camine a su lado (si es que consigue seguirle el paso) tendrá el universo a sus pies.

En cuanto a mi, bueno digamos que en un bosque se bifurcaron dos caminos y yo...yo tomé el menos transitado. Esto marcó toda la diferencia. Miauuuuuuuuuuuuuuu!