
A veces siento que ...*Mi vida se está convirtiendo en un puto vídeo juego (game), como si cada día tuviera que enfrentarme a los mismos obstáculos, atravesando infinita mente las mismas pantallas y sin tener opción de guardar (save). Era una niña, cuando salieron a la venta las primeras consolas (game gears) que a todo el mundo parecían sorprender, los adolescentes no podían hablar de otra cosa, sin embargo a mi me decepcionaron de inmediato. Lo cual por cierto solía pasarme con la mayoría de juguetes por eso siempre acababa comprando los más sencillos, cuyo funcionamiento sólo dependía de la imaginación. El problema de los tecnológicos es que eran y son limitados, no tienen opciones alternativas, caminos vírgenes, sin explorar, siempre hay un muro que te acaba bloqueando. Eso jamás ocurría en los que yo inventaba, una vez en marcha nada ni nadie podía pararlos excepto yo, claro.
Pelear cada día con los mismos monstruos, no tiene mérito, sabes que en algún momento acabarás venciéndolos y pasarás al siguiente nivel, que lo peor que puede pasarte es que se acabe el juego (game over) a falta de vida (life) y que tengas de empezar de nuevo (star) y volver a recorrer los mismos caminos hasta llegar al mismo punto para comprobar que ...*mis miedos más los suyos, forman una criatura abstracta e insalvable.
Pelear cada día con los mismos monstruos, no tiene mérito, sabes que en algún momento acabarás venciéndolos y pasarás al siguiente nivel, que lo peor que puede pasarte es que se acabe el juego (game over) a falta de vida (life) y que tengas de empezar de nuevo (star) y volver a recorrer los mismos caminos hasta llegar al mismo punto para comprobar que ...*mis miedos más los suyos, forman una criatura abstracta e insalvable.

