“Los hombres son dueños de su propio destino. Siempre pueden cometer los mismos errores. Siempre pueden huir de todo lo que desean y que la vida, generosamente coloca ante ellos.
O pueden entregarse a la Providencia Divina, tomados de la mano de Dios, y luchar por sus sueños, aceptando que ellos siempre llegan en la hora adecuada”

lunes, 28 de abril de 2008

GAME OVER


A veces siento que ...*Mi vida se está convirtiendo en un puto vídeo juego (game), como si cada día tuviera que enfrentarme a los mismos obstáculos, atravesando infinita mente las mismas pantallas y sin tener opción de guardar (save). Era una niña, cuando salieron a la venta las primeras consolas (game gears) que a todo el mundo parecían sorprender, los adolescentes no podían hablar de otra cosa, sin embargo a mi me decepcionaron de inmediato. Lo cual por cierto solía pasarme con la mayoría de juguetes por eso siempre acababa comprando los más sencillos, cuyo funcionamiento sólo dependía de la imaginación. El problema de los tecnológicos es que eran y son limitados, no tienen opciones alternativas, caminos vírgenes, sin explorar, siempre hay un muro que te acaba bloqueando. Eso jamás ocurría en los que yo inventaba, una vez en marcha nada ni nadie podía pararlos excepto yo, claro.
Pelear cada día con los mismos monstruos, no tiene mérito, sabes que en algún momento acabarás venciéndolos y pasarás al siguiente nivel, que lo peor que puede pasarte es que se acabe el juego (game over) a falta de vida (life) y que tengas de empezar de nuevo (star) y volver a recorrer los mismos caminos hasta llegar al mismo punto para comprobar que ...*mis miedos más los suyos, forman una criatura abstracta e insalvable.

domingo, 27 de abril de 2008

De brujas y hadas


Mi hija de 5 años, lanza preguntas sobre la naturaleza de brujas y hadas, la respuesta parece obvia y sin embargo no lo es.
Tendría que empezar explicándole que en realidad sólo se trata de dos puntos de vista diferentes sobre un mismo concepto, siendo en ambos casos personas especiales que presuntamente tienen un don para variar la realidad, saltándose las leyes naturales. Debería quizás, explicarle que la diversidad de opinión sobre cuando son buenas o malas radica principalmente en el resultado de sus acciones según la valoración de los afectados. Así los humanos corrientes no encuentran ningún peligro en las magas cuando trabajan para cumplir deseos ajenos, pero sí cuando por el contrario persiguen (y con ventaja, claro) los propios.
Por ello, no es tanto la parte sobrenatural la que me impide contestar sus preguntas como el determinar por una parte que la gestión del poder requiere una responsabilidad y por otra que el principal instinto de la raza humana es el miedo, que si bien es cierto es un factor principal en la superviviencia de la especie, también provoca rechazo y agresividad hacia lo desconocido y más aún a lo supuestamente superior. Quisiera explicarle que para estas personas u otras, que tiene poder sobre sus semejantes, la vida no es fácil, y que en ocasiones pasan muchos años hasta encontrar cierto equilibrio entre el bien y el mal, el altruísmo o el egoísmo. Pero sobre todo quiero que mi niña, crezca pensado que las personas són buenas en su mayoría, que aprenda y predique los valorares más nobles como el amor, la caridad, la fe, y la esperanza. Que sepa que las brujas y las hadas son personajes de cuentos que siempre pueden re-inventarse o re-nombrarse y que siga diciendo que de mayor ella quiere ser princesa.

Y luego cuando convierta a algún principe en rana...bueno entonces, ya hablaremos.

martes, 22 de abril de 2008

UN LIBRO DE MAGIA


Últimamente he estado pensando mucho en la gente que ya no está en mi vida, y no me refiero sólo a los que han muerto, si no a los que en algún momento fueron una parte importante a veces imprescindible y que sin embargo, llegado el momento marcharon y desaparecieron sin más. Y resulta, que curiosamente las personas más relevantes, en realidad fueron las que hicieron menos ruido al partir. Según dicen y posiblemente sea así, las grandes heridas escuecen menos que los rasguños, y así, los renglones torcidos de la historia estarían en realidad escritos por gente que se cruzó apenas un instante en mi vida rozándola sin apenas dejar huella.
Casualmente, hoy encontré un viejo libro de magia en cuya contraportada puede leerse un número de teléfono (de cuando no existían los móviles y no era necesario marcar el prefijo dentro de tu provincia) sin prefijo, con un nombre debajo, Gil. Mi amigo y a la vez enemigo Gil, tan deslumbrante él, tan misterioso, tan inestable...Y traté de recordar por que y cuando lo había escrito. En segundos mi mente tuvo que atravesar eones de tiempo y recomponer las imágenes como un puzzle, y me situó un atardecer poco antes de algún verano que ya anda lejos, en el viejo coche de Gil, fumando hierba y hablando del sentido de la vida, de la Divina providencia, la suerte, el destino y el alma, esos conceptos abstractos que tanto le fascinaban. Esa tarde habíamos hecho las paces tras años de competencia mutua por la amistad de Jordi, siempre habíamos sido como dos de tres y Jordi era sin duda el nexo de unión, que nos mantenía juntos y separados a la vez como la Luna a la Tierra. Pero aquel día él no estaba, el viento soplaba con mucha fuerza y el mar parecía querer atraparnos. Yo quería ir hasta el “Toro”, atravesando el espigón, mientras Gil se partía de risa y me decía que estaba loca. Pero salí corriendo y me siguió por las rocas, el temporal nos empujaba como si no quisiera que avanzáramos más, una ola nos cayó encima empapándonos por completo y Gil empezó a gritar: ¡Oh! Capitán mi capitán!. No podíamos dejar de reírnos, y de repetir frases del “Club de los poetas muertos”quizás por efecto de la hierba. Hasta que el frío nos devolvió al coche y pasó el brazo tras mi espalda y yo apoyé la cabeza en su hombro y le pedí que me llevara a casa. Fuimos en silencio todo el viaje, escuchando “Broken wings” y al llegar al portal de casa me quitó el libro escribió algo en la contraportada, yo lo miré extrañada sin tener ni idea de que estaba haciendo, como casi siempre. Al devolverme el libro dejó caer un beso rápido en mis labios, y me dijo: Si me llamas, querrá decir que “el pájaro rompe el cascarón”.
Me despedí con un “hasta mañana” pero no volví a verle nunca más, poco tiempo después me enteré, por Jordi, de que se había ido a vivir a Estados Unidos, que justo el día de la boda de su hermana, se fugó con una invitada, abandonando todo lo que tenía. No pude evitar imaginar cuales fueron las palabras adecuadas, las que sin duda la convencieron:

“El pájaro rompe el cascarón, el huevo es el mundo, aquel que quiere nacer debe destruir un mundo, el pájaro vuela hacia Dios, el Dios se llama Abraxas”*.

Lo más curioso es que hasta hoy no recuerdo haber visto nunca ese número escrito en mi libro, pero claro hablamos de un libro de magia...

PD.¿No parece increíble que en algún lugar del espacio/tiempo no existieran los móviles?

(*Demian, Herman Hesse)-